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El uso de cannabis medicinal, específicamente el Cannabidiol (CBD), se está explorando como una herramienta valiosa para modular la conducta en perros domésticos, particularmente en el manejo de la agresividad y la ansiedad.

Los perros, al igual que los humanos, poseen un sistema endocannabinoide, lo que significa que responden a la acción del CBD. Este compuesto interactúa con los neurotransmisores en áreas del cerebro vinculadas a estos comportamientos.

La agresividad canina a menudo se origina en el estrés, la ansiedad o el temor basados en experiencias pasadas. El CBD, gracias a sus conocidas propiedades antiinflamatorias y ansiolíticas (calmantes), podría ayudar a tratar estos trastornos de comportamiento:

  • Reducción de la Ansiedad: El CBD puede tranquilizar a perros que son muy enérgicos o que sufren de ansiedad generada por mudanzas, abandonos o cambios de rutina. Al calmar el sistema nervioso, puede reducir la frecuencia de comportamientos destructivos (como morder o romper objetos) y mejorar la dinámica familiar.
  • Dolor y Movilidad: Además de la conducta, el CBD es un aliado conocido para el manejo del dolor crónico (como la osteoartritis canina) y las convulsiones, mejorando la calidad de vida de las mascotas, lo que se traduce en una mejor disposición y menos irritabilidad.

Si bien la evidencia anecdótica y los estudios preliminares son alentadores, el uso de cannabis medicinal en mascotas debe abordarse con precaución y siempre bajo supervisión profesional:

  • Dosis y Formulación: Es crucial que el tratamiento sea guiado por un médico veterinario que pueda ajustar la dosificación (generalmente comenzando con 0,25 mg por kilo de peso y aumentando gradualmente) y elegir el formato adecuado (aceite de CBD o golosinas).
  • Toxicidad del THC: A diferencia del CBD, el Tetrahidrocannabinol (THC) puede ser tóxico para los perros, causando síntomas como falta de coordinación, desorientación y goteo de orina. Las formulaciones caseras o el consumo accidental de productos con alto contenido de THC (como comestibles con chocolate) deben ser evitados estrictamente.

La observación de la respuesta del animal (se levanta mejor, se mueve con menos dolor, bajan las frecuencias de peleas o convulsiones) es el principal método de control y dosificación en la medicina veterinaria, demostrando que, a diferencia de los humanos, el efecto no es un placebo.

La ciencia es clara: el sistema endocannabinoide existe en mamíferos, y el CBD es un potente aliado para la salud y el comportamiento de las mascotas. Sin embargo, en Argentina y gran parte de la región, la legislación veterinaria se ha quedado peligrosamente rezagada. Mientras los dueños de mascotas buscan desesperadamente soluciones para problemas de conducta o enfermedades crónicas, la mayoría de los veterinarios no tienen un marco legal claro y oficial para prescribir o recomendar estos tratamientos.

Este vacío legal no solo restringe el acceso a una terapia potencialmente eficaz, sino que también fomenta el uso de productos de origen dudoso o la auto-medicación no profesional, poniendo en riesgo la vida de los animales. El avance de la Ley Nacional de Cannabis Medicinal (27.350) debe extenderse de manera explícita y rápida a la medicina veterinaria, permitiendo la investigación, la formulación de productos específicos para animales y la capacitación de los profesionales. Es hora de que el Estado reconozca que el derecho a la salud también es un derecho animal, y que una regulación inteligente puede salvar a miles de mascotas y devolver la paz a sus familias.

Dos veterinarios explican el uso de cannabis medicinal en mascotas:

En Villa Carlos Paz, uno de los profesionales formados en VETCANN internacional es el Dr. Sergio Soria de Veterinaria Del Oeste, en barrio La Quinta, calle Los Sauces 456.

Desde Radio Sativa recomendamos dos productores de aceite medicinal línea pet, para mascotas:

  • Ananda CBD, en Córdoba Capital, instagram @terapia.cbd
  • GFarm, en Paraná Entre Ríos, instagram @gfarmpna