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Según la nota, el procedimiento se vincula a una causa previa por venta de drogas (cocaína y marihuana) que involucró la detención de otra mujer y el secuestro de dosis, dinero y balanzas. No obstante, el elemento destacado del secuestro en este nuevo operativo son las semillas de cannabis.

  1. Las Semillas No son Droga: Desde el punto de vista farmacológico y legal, las semillas de cannabis no contienen el principio activo psicoactivo (THC) y, por lo tanto, no son un estupefaciente. Legalmente, son insumos de cultivo, equiparables a fertilizantes o macetas.
  2. El Contexto Legal Desfasado: Si bien la investigación apunta a la comercialización (que sí es un delito federal grave), el énfasis mediático y policial en las semillas subraya el desfasaje de la Ley 23.737, que permite equiparar el material de cultivo con el producto final psicoactivo.
  3. El Cultivo Legal (REPROCANN): Miles de personas en Córdoba están registradas en el REPROCANN (Registro del Programa de Cannabis) y tienen derecho a cultivar su propia medicina. La venta de semillas es el primer eslabón lícito de una cadena de valor medicinal. Perseguir las semillas es entorpecer la cadena de suministro medicinal y criminalizar una actividad que el propio Estado Nacional, a través del Ministerio de Salud, ha legalizado.

Es completamente inaceptable que en un operativo "antinarcóticos" que busca desbaratar la venta de drogas duras, el informe destaque la incautación de semillas, un insumo legalmente utilizado por miles de pacientes. Este hecho demuestra que la Fuerza Policial Antinarcotráfico sigue operando con una perspectiva de prohibición total que no distingue entre el narcotráfico y la simple facilitación de un insumo para el autocultivo medicinal.

Cada operativo de este tipo exige la movilización de recursos de la FPA, la intervención de la Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico y el desgaste de horas judiciales, todo para judicializar material vegetal no psicoactivo. Si el objetivo real es desmantelar redes de venta de drogas, el foco debe estar en las grandes cantidades, la cocaína, las armas y el lavado de dinero, no en las semillas. La criminalización del material genético es una táctica absurda y retrógrada que no solo malgasta los recursos del Estado cordobés, sino que envía un mensaje intimidante a la comunidad de pacientes y cultivadores solidarios que luchan por su salud en el marco de la ley. Es urgente que las fuerzas de seguridad y el poder judicial se capaciten a fondo en la Ley 27.350 y la función del REPROCANN para dejar de ser una herramienta de persecución ciega.