Tucumán: Secuestran Más de 30 Plantas de Cannabis Sativa en un Cultivo Oculto
Efectivos de la División Delitos Rurales y Ambientales Patrulla N.º 5 de Simoca incautaron un cultivo de marihuana en Amaicha del Valle, en Tucumán. El hallazgo, que incluyó más de 30 plantas de Cannabis Sativa de pequeño tamaño, se realizó accidentalmente mientras los uniformados buscaban animales equinos extraviados.
El operativo tuvo lugar este martes 25 de noviembre en el barrio La Puntilla de Amaicha del Valle. Los policías estaban llevando a cabo tareas de "huellaje y búsqueda de animales equinos" en el marco de una causa por abigeato (robo de ganado) cuando se toparon con el cultivo oculto.
El descubrimiento se produjo en un canal de riego en desuso, donde el personal policial advirtió la presencia de macetas improvisadas y vasijas con plantas que, por su "aroma y características morfológicas", fueron identificadas como Cannabis Sativa.
- Elementos Secuestrados: La intervención resultó en el secuestro de 17 macetas artesanales con plantas de marihuana que medían entre 5 y 30 centímetros, junto con 19 vasos que contenían brotes de la misma especie.
La Unidad Fiscal de Narcomenudeo de Concepción dispuso el secuestro de la evidencia y solicitó la participación de la División Drogas Peligrosas para realizar la correspondiente prueba de campo, dando curso a la causa penal bajo la Ley 23.737.
El Absurdo de la Criminalización y el Costo de la Ley 23.737
Este tipo de operativos, enmarcados en la vetusta y punitiva Ley 23.737, exponen el absurdo de la criminalización del autocultivo en Argentina. Las plantas secuestradas, de apenas 5 a 30 centímetros, estaban en período de vegetación, lo que significa que no son psicoactivas. Incluso si hubieran estado en floración, el principal cannabinoide presente sería el THCA (ácido tetrahidrocannabinólico), el cual no es psicoactivo y debe ser "descarboxilado" (es decir, calentado, como al fumar o cocinar) para activar sus efectos.
Lo más noble de esta práctica es su fin: la mayoría de estos cultivos domésticos tienen como objetivo la producción de medicina propia. Cada secuestro de este tipo genera una causa penal que demanda recursos policiales, judiciales y estatales, que no son gratuitos para el Estado y que, en última instancia, solo persiguen a ciudadanos que buscan una mejor calidad de vida a través de su propia medicina.
Estamos complicados. Este caso, al igual que los miles que siguen existiendo a pesar de la Ley de Cannabis Medicinal (27.350), demuestra que la lucha por el acceso seguro y legal no está ganada. Por ello, mientras se logra la despenalización total, es crucial promover capacitaciones sobre el autocultivo en el marco legal vigente (Reprocann), asegurando que los usuarios se ciñan a la cantidad de plantas permitidas y produzcan cannabis sin exceder los límites regulatorios. Es fundamental que la comunidad se organice, se eduque y se mantenga dentro de la ley para no dar argumentos a quienes buscan criminalizar esta práctica agrícola. La ley 23.737 debe ser modificada inmediatamente para despenalizar el cultivo personal.
admin
Comentarios
Deja tu comentario