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Marcelo Morante, médico experto y figura clave en la regulación del cannabis medicinal en el país, subraya que la perspectiva del Estado debe ser clara: "El ministerio de Seguridad está para proteger derechos, no vulnerarlos en función de la lucha contra las drogas". Este concepto es central para entender que los usuarios de cannabis con fines terapéuticos tienen derechos consagrados vinculados a su intimidad, autocuidado y salud, los cuales deben ser garantizados sin riesgo de criminalización.

A pesar de los avances, el sistema nacional de registro de usuarios de cannabis (REPROCANN) enfrenta serias demoras administrativas que pueden extenderse por casi un año, poniendo en riesgo la continuidad de los tratamientos.

Frente a esta situación, las provincias están tomando la iniciativa para asegurar el acceso en sus jurisdicciones:

  • Autonomía Provincial: Territorios como Chubut, Mendoza, Salta y Chaco están impulsando su propia regulación, leyes y registros de cannabis medicinal e industrial.
  • Aceleración de Respuestas: El objetivo de estos registros provinciales es acortar los tiempos de respuesta y evitar que la contención de los usuarios dependa exclusivamente de las demoras del ministerio de Salud nacional. Como señala Morante, está en juego un derecho fundamental que debe ser resuelto de forma rápida y efectiva por el territorio.
  • Contra la Criminalización: El registro provincial busca blindar a los usuarios. El especialista critica la desproporción en el accionar de las fuerzas de seguridad, ejemplificando cómo un usuario registrado podría ver su patio "explotado por tres plantas" en nombre de la lucha contra el narcotráfico, a pesar de tener un derecho legal a cultivar para su tratamiento.

El abordaje institucional del cannabis medicinal tuvo un hito fundacional en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), comenzando alrededor de 2013 con una discusión sobre el modelo médico y los cuidados paliativos.

  • Ciencia sobre Prohibición: La UNLP fue la primera facultad de medicina en Argentina en discutir la temática desde la biología y la ciencia, separándola de la prohibición.
  • Modelo de General La Madrid: Un punto de inflexión fue el trabajo comunitario en el pueblo de General La Madrid, donde un diálogo entre el párroco, la policía, docentes y pacientes derivó en una ordenanza local que solicitó al Estado nacional modificar la ley de drogas en lo referente al cannabis medicinal.
  • Educación como Estrategia: Morante destaca que la clave para el avance es la educación, ya que el rechazo inicial a la temática suele estar arraigado en el desconocimiento y el temor. La integración de la temática en la formación universitaria es crucial, donde los alumnos a menudo demuestran tener mayor conocimiento sobre el tema que sus propios profesores.

El desafío actual para Argentina es alinear el marco regulatorio con el avance científico y social para garantizar un acceso pleno, reconociendo el potencial terapéutico de la planta y desmantelando la visión que históricamente la clasificó solo por sus "potenciales adictivos."