Cómo Proteger el Cannabis del Calor y Elegir la Maceta Ideal
El contexto no es menor: estamos atravesando climas extremos a nivel mundial, producto de la expansión urbana, la pérdida de biodiversidad, la tala indiscriminada, el uso de agroquímicos y la manipulación climática. Aun así, el mensaje fue claro y alentador: con conocimiento, paciencia y observación, los cultivos pueden salir adelante.
Radio Sativa presentó una nueva edición del curso Cultivando Bienestar, dictado por María Fernanda Etchepareborda, cannabicultora, jubilada, emprendedora y productora de bálsamos y aceites medicinales bajo su marca Green S. En esta quinta clase, el foco estuvo puesto en dos ejes clave para el cultivo exterior: cómo enfrentar las olas de calor y cómo elegir correctamente las macetas.
Antes de dar paso a la clase central sobre macetas, se compartieron cinco recomendaciones fundamentales para atravesar las altas temperaturas sin comprometer la salud de las plantas.
1. Regar temprano o al atardecer
El riego debe realizarse a primera hora de la mañana o durante la tardecita, evitando tanto el sol pleno como la noche cerrada. Regar en estos momentos permite que el agua se absorba lentamente, evita la evaporación rápida y previene quemaduras en las raíces.
Si se riega por la tarde, es importante no hacerlo demasiado cerca de la noche para evitar acumulación de humedad y la aparición de hongos.
2. Usar mulching para proteger el suelo
El mulching es una cobertura orgánica que se coloca sobre el sustrato alrededor de la planta. Puede ser paja, corteza o cáscara de arroz (muy común en los growshops).
Sus beneficios son múltiples:
- Conserva la humedad del suelo
- Reduce el impacto del calor directo en las raíces
- Evita el secado rápido del sustrato
- Aporta nutrientes al descomponerse
3. Proporcionar sombra temporal
Durante las horas de mayor radiación solar, se recomienda colocar media sombra, mallas o telas que protejan a la planta del estrés térmico sin bloquear completamente la luz necesaria para su crecimiento.
4. Regar en profundidad, no en exceso
La clave no está en regar muchas veces, sino en regar profundo, asegurando que el agua llegue a las raíces más profundas. El riego superficial y excesivo provoca pérdida de nutrientes, especialmente cuando el agua drena por debajo de la maceta.
Un buen riego profundo permite que la planta se mantenga hidratada por más tiempo y tolere mejor el calor.
5. Observar y ajustar constantemente
Durante los días de calor intenso es fundamental revisar las plantas a diario. Hojas caídas, amarillentas o con signos de estrés indican que algo necesita ajustarse.
También es importante revisar el envés de las hojas para detectar pulgones, trips u otros insectos. En la próxima clase se profundizará en prevención y control de plagas, incluyendo la preparación de trampas cromáticas.
Además, se recomendó el riego por capilaridad, especialmente en cultivos en maceta: colocar el agua en un plato o recipiente debajo permite que la humedad ascienda de manera natural hacia las raíces.
Clase central: todo lo que tenés que saber sobre macetas para cannabis
Luego de los consejos contra el calor, Mari tomó la palabra para desarrollar un tema clave del cultivo exterior: las macetas.
Tipos de macetas y materiales
En el mercado existe una enorme variedad de macetas en cuanto a forma, color y tamaño. Para cultivo exterior, donde el sol y el calor son protagonistas, las más comunes y económicas son las de plástico soplado.
Estas pueden recubrirse sin problemas para proteger las raíces del exceso de temperatura.
También existen:
- Macetas de tela, con asas laterales, muy recomendadas para exterior
- Macetas tipo “americanas”, más robustas y rígidas, también con asas, ideales si hay que moverlas por tormentas u otros factores
Importancia de elevar la maceta
Si el cultivo se realiza sobre cemento o cerámica (balcones, terrazas), es fundamental levantar la maceta del suelo. El piso acumula calor y puede recalentar las raíces.
Una solución simple es colocar la maceta sobre maderas, creando una cámara de aire que reduce la transmisión térmica y mejora el drenaje.
Altas mejor que anchas
En general, el cannabis prefiere macetas altas antes que anchas, ya que el sistema radicular responde mejor a la profundidad. Sin embargo, si solo se dispone de macetas más anchas, no hay problema: las raíces se adaptan.
Macetas de tela: ventajas y desventajas
Las macetas de tela tienen gran porosidad, lo que permite que las raíces respiren mejor y evita el encharcamiento. Además, ayudan a controlar el riego, ya que el exceso de agua drena fácilmente.
El único inconveniente es que el sustrato tiende a asentarse con el tiempo, por lo que es necesario reponerlo periódicamente.
El tamaño sí importa
El volumen de la maceta define directamente el tamaño de la planta. La regla es simple: la planta crece hasta donde sus raíces se lo permiten.
Cuando las raíces colonizan todo el volumen, el crecimiento se frena.
Referencias prácticas:
- Balcones o terrazas pequeñas: macetas definitivas de 18 a 20 litros, ideales para plantas pequeñas o medianas
- Plantas autoflorecientes: macetas definitivas de 11 a 20 litros, sin trasplantes, para evitar estrés y favorecer un desarrollo rápido
- Plantas grandes: con 30 a 40 litros se obtienen ejemplares grandes sin necesidad de muchas plantas
- Macetas mayores a 50 litros: permiten plantas espectaculares, pero requieren espacios adecuados y considerar peso y estructura (no recomendadas para balcones)
Medidas orientativas de macetas
- 20 litros: 28 cm de diámetro, 36 cm de altura, 26 cm de base
- 30 litros: 30 cm de diámetro, 44 cm de altura, 27 cm de base
- Más de 50 litros: 42 cm de diámetro y 42 cm de altura
Cómo proteger las macetas del calor
Las macetas oscuras absorben mucho calor y pueden dañar las raíces. Algunas soluciones prácticas:
- Pintarlas de blanco
- Forrarlas con bolsas plásticas blancas gruesas
- Usar papel de aluminio como recubrimiento
Estas técnicas reducen significativamente la temperatura del sustrato y mejoran la salud general de la planta.
Esta quinta clase de Cultivando Bienestar dejó en claro que el éxito del cultivo exterior no depende solo de la genética, sino de la observación, la planificación y el cuidado de los detalles.
En un contexto de calor extremo, proteger las raíces, elegir bien las macetas y ajustar el riego puede marcar la diferencia entre una planta estresada y un cultivo sano y productivo.
Con conocimiento compartido, paciencia y comunidad, cultivar bienestar sigue siendo posible, incluso cuando el clima aprieta.
Hasta la próxima clase!!
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