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La Universidad Nacional Arturo Jauretche albergará este 8 y 9 de mayo el II Congreso Internacional de Cáñamo Industrial y Cannabis Medicinal, un encuentro que ya se posiciona como una de las plataformas académicas y científicas más relevantes del sector en América Latina. El evento se desarrollará en la sede central ubicada en Av. Calchaquí 6200, Florencio Varela, con participación gratuita mediante inscripción previa.

El congreso estará coordinado por la Dra. Silvia Kochen y el Dr. Marcelo Morante, dos figuras centrales en el desarrollo científico del cannabis terapéutico en Argentina. La agenda reunirá especialistas nacionales e internacionales vinculados a la medicina, investigación clínica, regulación, producción agrícola, desarrollo farmacéutico y cáñamo industrial.

Entre los invitados destacados aparece el uruguayo Augusto Vitale Marino, protagonista en la implementación de la histórica Ley 19.172 de regulación del cannabis en Uruguay, además de referentes del mercado farmacéutico y biotech latinoamericano como Lucas Nosoglia, quien trabajó en procesos de producción con estándares farmacéuticos para exportación internacional.

Uno de los puntos fuertes del encuentro será el análisis técnico del desarrollo industrial del cáñamo, un segmento estratégico tras la sanción de la Ley Nacional 27.669, normativa que regula la cadena productiva del cannabis medicinal y del cáñamo industrial en Argentina. El debate incluirá extracción de cannabinoides, escalabilidad productiva, control de calidad, trazabilidad, genética y articulación público-privada.

También habrá mesas específicas sobre neurología, salud mental, investigación básica y experiencias clínicas con cannabis medicinal, en un contexto donde el sector científico busca consolidar evidencia local y fortalecer el acceso seguro y regulado. La convocatoria incluye presentación de e-posters científicos, universidades nacionales, organismos estatales, asociaciones civiles y empresas emergentes del ecosistema cannábico argentino.

La primera edición del congreso reunió a más de 1500 participantes, con representación de 13 universidades nacionales, 11 provincias y más de 20 organizaciones sociales y científicas. Ese volumen confirma algo que ya se siente en los pasillos académicos y productivos: el cannabis dejó de ser un tema marginal para convertirse en una discusión estratégica sobre salud, innovación y desarrollo económico federal.

Argentina todavía enfrenta desafíos regulatorios y financieros, pero el ecosistema científico sigue avanzando con una convicción clara: construir una industria nacional con calidad, trazabilidad y valor agregado. Y en esa hoja de ruta, encuentros como este funcionan como verdaderos laboratorios de futuro.