La Pampa enciende el futuro con un taller histórico de bioconstrucción en cáñamo
Mientras el cemento encarece viviendas y multiplica la huella ambiental, en General Pico preparan una revolución silenciosa hecha con cal, tierra y cáñamo industrial. Una jornada pionera promete mostrar cómo construir casas más sanas, eficientes y sustentables.
La provincia de La Pampa volverá a posicionarse en el mapa de la innovación sustentable con la realización del “1er Taller teórico-práctico de Bioconstrucción con cáñamo industrial y técnicas naturales”, una propuesta inédita que une permacultura, arquitectura ecológica y desarrollo productivo regional. El encuentro se realizará el próximo 6 de junio en la ciudad de General Pico, dentro de las instalaciones de la Nueva Escuela Argentina (NEA).
La iniciativa estará encabezada por el permacultor Peñi Saavedra, junto al artesano y facilitador Fer Ramos y el arquitecto bioconstructor Jonatan Gómez. El objetivo es claro: demostrar que el cáñamo industrial puede convertirse en uno de los materiales más revolucionarios para el hábitat del siglo XXI.
“La idea es poner la opción de la bioconstrucción como algo viable y al alcance. Se habla de costo, se habla de eficiencia, y queremos que más gente elija hacerse las casas con esta tecnología”, explicó Saavedra.
El taller tendrá una modalidad intensiva, de 8:30 a 18:30 horas, combinando teoría y práctica. Los asistentes aprenderán desde fundamentos de permacultura hasta aplicaciones concretas del hempcrete —también conocido como “hormigón vegetal”— elaborado con cañamisa, cal y agua. Además, construirán colectivamente una sala de juegos destinada a las infancias, utilizando técnicas naturales y materiales biodegradables.
El cáñamo industrial viene ganando terreno en todo el mundo gracias a sus enormes ventajas ambientales y técnicas. El hempcrete posee propiedades ignífugas, regula la humedad, mejora la acústica interior y actúa como aislante térmico natural. A diferencia de los materiales tradicionales, además captura carbono durante el cultivo, ayudando a reducir emisiones contaminantes.
“Guarda muchas similitudes con el adobe en lo estructural, porque se trabaja con bastidores y encofrados de madera”, señaló Saavedra. Y agregó: “El impacto medioambiental es enorme, desde la recuperación de suelos y la absorción de CO2 en el cultivo, hasta lo que se ve reflejado en la habitabilidad”.
El avance del cáñamo industrial en Argentina comenzó a acelerarse tras la sanción de la Ley Nacional 27.669, que creó el marco regulatorio para el desarrollo de la industria del cannabis medicinal y el cáñamo industrial. Esta normativa abrió la puerta a nuevos modelos productivos vinculados a la construcción sustentable, la industria textil, la biomasa, los bioplásticos y la alimentación funcional.
En paralelo, provincias como La Pampa vienen impulsando estrategias de innovación y desarrollo sostenible orientadas a generar empleo, diversificar la matriz productiva y promover economías de valor agregado.
La bioconstrucción con cáñamo todavía es una novedad en gran parte del país, pero ya despierta interés entre arquitectos, cooperativas, desarrolladores inmobiliarios y cultivadores que observan una oportunidad concreta para crear viviendas más eficientes y ecológicas. En tiempos donde el acceso a la vivienda parece cada vez más lejano, el cáñamo empieza a aparecer como una semilla capaz de cambiar las reglas del juego.
Porque mientras algunos todavía siguen viendo al cannabis con prejuicio de los años 80, otros ya están construyendo literalmente el futuro con la planta.
Escuchanos en Radio Sativa y sumate a nuestra comunidad cannábica en evolución constante.

admin
Comentarios
Deja tu comentario