La universidad argentina consolida al cannabis como un nuevo campo de conocimiento
Durante años el cannabis fue tratado casi exclusivamente desde la prohibición. Hoy las universidades argentinas lo estudian como un fenómeno científico, sanitario y productivo. Una investigación revela cómo ocurrió esa transformación y quiénes la hicieron posible.
Con una sala colmada de investigadores, estudiantes, docentes y representantes de organizaciones vinculadas al cannabis, la Escuela de Economía y Negocios de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) realizó una nueva edición de sus Seminarios de Investigación, donde la investigadora Lucía Ana Romero, integrante del Centro de Investigaciones para la Transformación (CENIT-EEyN-UNSAM) y del CONICET, presentó su trabajo "El cannabis como problema de conocimiento en las universidades argentinas (2015-2025): del giro medicinal/terapéutico a la cuestión productiva".
Durante la exposición, Romero reconstruyó el proceso mediante el cual el cannabis pasó de ocupar un lugar periférico dentro de la academia a transformarse en un objeto de investigación, formación universitaria, extensión y debate público.
"La idea es mirar el cannabis como problema público a partir de las articulaciones entre el ámbito académico, los activismos, el movimiento social y las políticas públicas", explicó la investigadora durante el seminario.
Del prohibicionismo a la investigación científica
La presentación repasó la evolución histórica del cannabis, recordando que la planta posee miles de años de utilización con fines medicinales, espirituales, textiles y sociales en distintas culturas del mundo.
Romero sostuvo que el verdadero punto de inflexión en Argentina comenzó entre 2015 y 2016, cuando las demandas impulsadas por madres, pacientes y organizaciones sociales instalaron el uso medicinal del cannabis en la agenda pública.
Según explicó, ese cambio permitió que numerosas disciplinas comenzaran a investigar la planta, entre ellas:
- Medicina.
- Biología.
- Bioquímica.
- Agronomía.
- Ingeniería.
- Veterinaria.
- Ciencias Sociales.
La investigadora destacó que fueron justamente las organizaciones de usuarios y cultivadores quienes acercaron los primeros desafíos científicos a las universidades.
Uno de ellos fue analizar la composición de los aceites artesanales que circulaban entre pacientes cuando todavía existía una gran incertidumbre sobre su contenido y concentración.
"El ingreso del cannabis ocurrió en el marco de colaboraciones con organizaciones sociales de base... Al principio ingresó para responder a un problema identificado por los expertos y también por los usuarios: la dudosa composición de los aceites que estaban circulando en la sociedad."
Las leyes que cambiaron la agenda
La investigación identifica tres grandes etapas regulatorias que modificaron la forma en que el cannabis comenzó a estudiarse dentro del sistema universitario argentino.
La primera corresponde a la Ley 23.737, sancionada en 1989, que mantiene un fuerte enfoque prohibicionista.
La segunda llega con la Ley Nacional 27.350, aprobada en 2017, que creó el marco para la investigación médica y científica del cannabis medicinal.
Finalmente aparece la Ley Nacional 27.669, sancionada en 2022, que impulsó el desarrollo de la industria del cannabis medicinal y del cáñamo industrial mediante la creación de nuevos instrumentos regulatorios, entre ellos la ARICCAME.
Este recorrido permitió ampliar la mirada: del cannabis entendido exclusivamente como un tema sanitario hacia una visión que incorpora producción vegetal, innovación tecnológica, economía del conocimiento y desarrollo industrial.
Del jardín al laboratorio
Uno de los momentos más destacados del seminario fue la explicación sobre cómo los conocimientos desarrollados durante décadas por cultivadores y organizaciones sociales comenzaron a dialogar con la ciencia universitaria.
Romero describió ese proceso con una imagen que sintetiza el cambio de paradigma.
"Es el viaje de las plantas, de un jardín, de un cultivador a un laboratorio universitario."
Ese recorrido permitió estabilizar variedades, caracterizar genéticas, secuenciar material vegetal y transformar conocimientos empíricos —como aromas, perfiles y efectos observados por cultivadores— en información científica medible y reproducible.
Una transformación que aún convive con tensiones
Aunque la investigadora destacó el enorme crecimiento de la producción científica sobre cannabis en Argentina, también señaló que persisten importantes contradicciones.
Mientras aumentan las investigaciones, la oferta académica y las políticas públicas vinculadas al cannabis, continúan registrándose allanamientos, procesos judiciales y conflictos derivados de la vigencia de la Ley 23.737.
"Esto se transformó muy rápido, pero el conflicto y las tensiones siguen estando", afirmó Romero durante el intercambio con los asistentes.
Una universidad cada vez más involucrada con el futuro del cannabis
La experiencia presentada por la UNSAM muestra que el cannabis dejó de ser un tema exclusivamente asociado a la salud o al debate jurídico para convertirse en un campo interdisciplinario donde convergen ciencia, tecnología, innovación, producción, derechos y políticas públicas.
La consolidación de esta agenda académica refleja el crecimiento del conocimiento científico argentino y abre nuevas oportunidades para investigadores, productores, profesionales y emprendedores vinculados a la industria del cannabis y del cáñamo.
Seguí todas las novedades de la industria cannábica en Radio Sativa. Escuchanos las 24 horas en radiosativa.com.ar, descargá nuestra aplicación y sumate a nuestras redes para mantenerte informado con periodismo especializado y responsable.
admin
Comentarios
Deja tu comentario