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La provincia de Mendoza dio un paso significativo en la consolidación de su industria cannábica con la inauguración, el 13 de octubre de 2026, de un laboratorio especializado en cannabis medicinal y cáñamo industrial. El establecimiento funciona en el predio de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), dentro del Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM-CONICET), y fue inaugurado por el gobernador Alfredo Cornejo.

La iniciativa articula ciencia, regulación y desarrollo productivo. Participan el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (ISCAMEN), el Ministerio de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial y el IHEM-CONICET. El objetivo es fortalecer la capacidad provincial para investigar, analizar y fiscalizar productos derivados del cannabis, ofreciendo herramientas técnicas tanto a productores como a profesionales de la salud y pacientes.

Uno de los principales desafíos de la producción cannábica es conocer con precisión la composición de las flores, los aceites y los extractos. Los perfiles de cannabinoides pueden variar según la genética, las condiciones de cultivo, la cosecha y los procesos de elaboración. Por eso, disponer de análisis instrumentales permite verificar características químicas que resultan relevantes para la investigación, la estandarización y el control de calidad.

El laboratorio cuenta con un equipo de cromatografía líquida de alta performance con detector de arreglo de diodos (HPLC-DAD), que ya se encuentra operativo. Esta tecnología permite identificar y cuantificar cannabinoides en distintas matrices, incluidas flores, resinas, aceites, cremas y formulaciones farmacéuticas.

Entre sus capacidades se destacan:

  • Perfil completo de 16 cannabinoides. Permite obtener información detallada sobre la composición de una muestra.
  • Análisis de cinco cannabinoides principales. Una modalidad orientada a determinaciones de rutina.
  • Capacidad de procesamiento. Según la información publicada por medios locales, el equipamiento puede procesar hasta 200 muestras simultáneamente, con procedimientos de aproximadamente 15 minutos.
  • Servicio para el sector productivo. La infraestructura estará disponible para análisis vinculados con la genética y las características de la producción.

Esta capacidad técnica permitirá realizar en Mendoza procedimientos que anteriormente requerían trasladar muestras a otras provincias. Además de reducir las dificultades logísticas, la disponibilidad local de análisis puede facilitar el seguimiento de los proyectos autorizados y la verificación de las características declaradas por sus responsables.

Un segundo equipo apunta a detectar contaminantes

El centro también incorpora un sistema de cromatografía líquida de ultra alta eficiencia acoplado a espectrometría de masas (UPLC-MS). Su función prevista incluye ensayos de alta sensibilidad, particularmente para detectar residuos de plaguicidas en concentraciones muy bajas.

Sin embargo, hay una diferencia importante entre contar con el equipamiento y disponer de un servicio plenamente operativo. Según la información difundida sobre la inauguración, este sistema todavía atraviesa etapas de capacitación del personal, desarrollo de métodos analíticos y puesta a punto. Por lo tanto, sus determinaciones aún no forman parte de los servicios rutinarios.

El ISCAMEN también trabaja en la organización de un sistema de gestión de calidad con procedimientos estandarizados, registros técnicos y trazabilidad documental, con proyección hacia criterios compatibles con la norma internacional ISO/IEC 17025.

Esta referencia es relevante para el sector: la proyección hacia una norma de calidad no significa que el laboratorio ya esté acreditado bajo ella. La acreditación requiere demostrar competencia técnica y cumplir los requisitos correspondientes.

Qué cambia para cultivadores, empresas y pacientes

Para quienes desarrollan proyectos productivos, el nuevo laboratorio suma una herramienta que puede mejorar la documentación técnica de los cultivos y sus derivados.

Para los cultivadores y obtentores genéticos, los análisis de cannabinoides pueden ayudar a caracterizar variedades, comparar lotes y comprobar la composición química de las muestras. Esa información cobra importancia cuando se busca desarrollar una producción consistente y establecer criterios verificables de calidad.

Para los elaboradores y las empresas, contar con análisis locales puede facilitar el desarrollo de aceites, extractos, cremas y otras formulaciones, además de contribuir a los procesos de control y estandarización. La utilidad comercial concreta dependerá de los servicios disponibles, sus requisitos de acceso, los costos y los alcances regulatorios de cada proyecto.

Para los pacientes y profesionales de la salud, conocer la composición de un preparado permite disponer de información más precisa sobre los cannabinoides presentes. Esto puede contribuir a un uso medicinal más informado y al seguimiento de productos elaborados bajo condiciones controladas.

De todos modos, medir THC y CBD no equivale a certificar por sí solo la inocuidad de un producto. La evaluación sanitaria también puede requerir controles microbiológicos, investigación de contaminantes y otros ensayos pertinentes según la matriz y el uso previsto.

Una infraestructura científica respaldada por un marco regulatorio

La inauguración se integra en una estrategia provincial que busca organizar la cadena de valor del cannabis medicinal y el cáñamo industrial mediante reglas específicas para su desarrollo.

La principal referencia normativa es la Ley Provincial 9617, sancionada el 9 de abril de 2025 y publicada en el Boletín Oficial de Mendoza el 11 de abril de ese año. La norma creó el Registro Provincial de Cannabis y Cáñamo Industrial (RPCCI) y estableció competencias para autorizar, fiscalizar y controlar actividades de producción, distribución y comercialización dentro de su ámbito.

El marco se complementó con el Decreto 1928/2025, publicado en septiembre de 2025, y con medidas reglamentarias destinadas a ordenar la incorporación de proyectos productivos y sus mecanismos de control.

En junio de 2026, además, la provincia anunció el inicio de actividades de Wichan S.A.S., la primera empresa incorporada al régimen productivo provincial. En aquella oportunidad, el ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, Natalio Mema, destacó la importancia de contar con registros digitales, trazabilidad y herramientas de fiscalización.

La articulación entre el RPCCI y el ISCAMEN incluye visitas a establecimientos autorizados, verificación de documentación, seguimiento del origen del material vegetal, relevamientos de superficies productivas y auditorías. El laboratorio añade una dimensión analítica a ese trabajo de campo, al permitir contrastar la información documental con datos obtenidos de las muestras.

Ciencia, calidad y nuevas oportunidades para la industria

Mendoza suma así una pieza estratégica para que el crecimiento del cannabis medicinal y el cáñamo industrial esté acompañado por evidencia científica, controles y herramientas de calidad. El desafío será convertir esa infraestructura en servicios accesibles, procedimientos confiables y mejores condiciones para quienes producen, investigan y necesitan preparados medicinales.

Una industria responsable se construye con genética, conocimiento agronómico, trazabilidad y análisis verificables. Cada avance que permite conocer mejor una planta y documentar su composición contribuye a reducir incertidumbres y a fortalecer la confianza entre productores, profesionales y usuarios.

En Radio Sativa seguimos de cerca la evolución del sector, desde la investigación hasta las oportunidades productivas que nacen en las provincias argentinas.

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